Siempre he creído en la sostenibilidad, q no es otra cosa q el cuidado y el respeto de nuestro entorno, a nivel social, económico y ambiental para que pueda seguir prosperando y que nosotros disfrutemos de todo lo q nos rodea en el presente y en el futuro lo hagan nuestros descendientes.
Sostenibilidad es permanencia perdurabilidad es pervivencia es mantenimiento.
Unido a la sostenibilidad hay un montón de palabras que suenan muy modernas pero que en realidad suponen poner en práctica todo lo que hacían nuestros antepasados. Realmente la sostenibilidad es, a partes iguales generosidad y egoísmo, pensamos en el futuro pero primero de todo, pensamos en poder seguir acomodados nosotros cambiando minimamente el chip, nuestra forma de actuar. La economía circular, q es aprovechar los recursos multiplicando los beneficios para el territorio o el km0 q es consumir en el entorno más próximo haciendo bien a nuestros vecinos son algunos de estos conceptos.
A partir de ahora quiero contaros cómo practicar esto, la sostenibilidad, en el día a día, y demostrar si es posible realmente en nuestra vida cotidiana, así como algunas incoherencias e incongruencias de nuestra forma de vivir que no ayudan nada a la sostenibilidad.
Aquí empieza con sumo respeto, con este juego de palabras, aplicaremos la sostenibilidad a lo cotidiano.